domingo, 24 de abril de 2022

Desvaríos de domingo

Pues bien, mi amigo Xander de NeuronasParlanchinas me instó a escribir mis textos en un blog.

No prentendo nada en particular, son textos que escribo para expresar lo que siento o pienso en determinado momento. No busco aprobación,  las ideas muchas veces contradecirse y servir de bitácora personal.


Esto lo escribí bajo mucho dolor, hoy en la mañana. 

DESVARÍOS DE DOMINGO

A seis años de dolor continuo e intenso los resquicios de lo que había sido una fuerte fe van desapareciendo ante la realidad y lo absurdo de un Dios Inútil. Religión o pseudocosas no tienen sentido alguno. Aristóteles toma el control y vence a su maestro Platón... Jesús y la voluntad de Dios se va desvelando como un espejismo que existe nada más en las mentes crédulas y se vuelve un chiste gastado sin gracia llena de oraciones y buenos deseos. Al final para el creyente sí el enfermo sana o muere la respuesta será la misma... Fue la voluntad de Dios.

 ¿Va llegando la hora de matar a Dios como hice en mi adolescencia? ¿Pero había regresado a la fe?Me negué a mi mismo, me arrodillé y me postre ante dios, hoy si con d minúscula. No lo sé, sigo tirando y alimentando está en cierto grado. No puedo instrumentalizar a dios, no lo puedo tentar... Vaya si se pudiera.

En ciertos casos parece que solo la muerte será quien puede dar descanso al cuerpo. La muerte se vuelve ese paraíso, una promesa a futuro más real que el de las creencias. El descanso eterno de la inexistencia como lo más bello, el camino al no sufrimiento... Camus, te alcanzaré en la inexistencia ante este absurdo, inevitablemente, algún día. 

Esto lo escribo siendo interrumpido por periodos de dolor en que siento acuchillar mi periné, vejiga, órganos y ser empalado. Un calvario sería más sencillo que son pocas horas, a lo sumo un par de días para ser crucificado.

Yo como Job no sirvo, puede ser más que sea yo el mal ejemplo para los creyentes que muestra que no basta no obrar mal u obrar bien, sólo la fe. Creyente ¡Sigue haciendo daño que tú fe al final te salvará si aceptas a Cristo en tu corazón! Buena forma de llenar el tiempo, de disfrutar lo bello y de crear resiliencia grupal e individual para esos pequeños periodos de sufrimiento, ora, arrodillate, diezma, sé cómo niño, niegate a ti mismo, dále tu pensamiento, cuerpo, billetera y más valioso tu esperanza al pastor o sacerdote bajo ese dios. Yo seguiré mi desvarío entre este dolor sin fecha de caducidad. Si empiezo a  escupir al cielo talvez me atragantaré entre mis propias babas y al ahogarme pueda descansar.

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